Nos cuesta subir, nos cuesta y mucho. Es difícil alcanzar el nivel de los grandes escaladores, de esos grandes profesionales que parece que van siempre llaneando, pero con estos consejos puedes conseguir que tus ascensiones sean más llevaderas.
No hay nadie como tu para conocerse. Si queremos coronar y seguir “vivos”, debemos iniciar la ruta con un ritmo mínimo, que sepamos que somos capaces de mantener durante todo el recorrido. Lo ideal es que llevemos un pulsómetro para controlar que nuestro ritmo cardíaco está en torno al 75-85%, si no lo llevas, realiza los cálculos orientativos, no te ahogues.
Mucha, mucha Paciencia. Debe ser la tónica durante todo el recorrido. A veces por el cansancio acumulado nuestra cabeza se impacienta y sólo pensamos en alcanzar la cima, por lo que perdemos la concentración. Siempre debemos dejar algo de fuerzas para los imprevistos que puedan ir surgiendo, algún escalón, un repecho corto pero de gran intensidad, etc.
Para subir hay que pedalear, el Pedaleo es muy importante. Tenemos que intentar mantener una cadencia en torno a las 75-80 pedaladas por minuto, que se deberá aumentar en los terrenos llanos a 90-100. En cuanto a la forma del pedaleo, hay que evitar ir dando "tirones", sobre todo cuando nos ponemos de pie. Para ello lo mejor es bajar el desarrollo y realizar un pedaleo redondo, ósea sin cambios bruscos de intensidad.
¿Qué posición he de llevar? En pendientes muy pronunciadas resulta imposible permanecer sentado sobre la bicicleta porque esta tiende a levantarse. La técnica es echar el trasero a la punta del sillín y no dejar el peso muerto en el, solo dejarlo en contacto leve. Si el terreno es resbaladizo, arena, hierba o esta mojado, hay debemos sentarnos para que el peso se concentre en la zona trasera. La combinación de ambas posiciones nos hará más sencilla la ascensión y será un triunfo si consigues no bajarte de la bici.
¿Y la marcha? Muchos ciclistas se equivocan al elegir desarrollos semejantes a los de los profesionales, no tenemos las mismas piernas a un que llevemos el mismo maillot y las mismas bicicletas. Hay que tener en cuenta nuestras propias capacidades. En rutas con desniveles superiores al 15% es importante contar con el plato pequeño, que permite una relación proporcional entre velocidad y comodidad. Ten en cuenta que el objetivo es la cima, y piensa que después de una puede llegar otra.
No se deben hacer cambios muy bruscos en el desarrollo, sino mantener un periodo de transición de aproximadamente de cómo mínimo un minuto, tienes que acostumbrar a las piernas de la velocidad que llevas, he “informarlas” de lo que vas hacer en los metros siguientes.
Solo se anda con gasolina súper. Debemos prever lo que vamos a comer en el desayuno y durante el recorrido, antes de la subida. Cuando realizamos deporte nuestro cuerpo consume sobre todo hidratos de carbono que transforma en glucógeno. La falta de este último convierte a la grasa en el único "combustible", incapaz de aportarnos mucha energía, energía que llega tarde y ya no nos va a servir en condiciones óptimas.
La solución consiste en ingerir cada 30 minutos líquidos y alimentos ricos en hidratos de carbono. Con más calor deberemos ingerir más líquido, ya que la sudoración será mayor.
La bici va frenada. Si tenemos mucha potencia y un peso elevado rodaremos bien en llano. Pero a la hora de subir es diferente, la sensación será de que la bici esta frenada o alguien ha manipulado algo que me hace reducir el ritmo y aumentar el tiempo en culminar la cima, al mismo tiempo mi estado físico pierde brío.
En este caso hay que combatir contra la gravedad. Por ello es importante que nuestro peso esté formado en gran parte por masa muscular. Es importante perder esos kilos de más pero ojo, no de masa muscular, eso te hará “blando” ante las subidas.
La presión es clave. Si nuestros neumáticos tienen mucha presión perderemos tracción en las subidas con mucha pendiente. Mira la presión y adécuala a la ruta, el exceso de presión, hará que el neumático no agarre todo lo que quisiéramos.
Doble Suspensión ¿Si o no? Las bicicletas con doble suspensión tienen mayor tracción, pero el problema es el aumento del peso y la pérdida de energía al utilizarlas. Las bicicletas rígidas si son usadas con cabeza, dan una mejoría en las ascensiones. Es verdad que las dobles actuales tienen unos bloqueos muy buenos, pero nunca llegaran a ser unas rígidas puras.
El control de la respiración. Tenemos que inspirar y espirar, suavemente. Al hacer esto la circulación del aire será mejor y evitaremos el jadeo. Una buena respiración puede ser la clave para oxigenar correctamente y la diferencia es notable.
Ahora, ya estas listo para enfrentarte a esas subidas.
Fuente: http://www.todomtb.com/

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